El ego de escorpión es absoluto, sabe muy bien lo que es, y sabe bien lo que no es.
Te hipnotiza con su mirada, te inmoviliza.
Dominan muy bien su personalidad, no demuestran en su rostro aunque estén perturbados.
Escorpión no halaga a nadie. Hay que estar atentos con ellos, no porque sean malos, sino porque son rudos y nada ingenuos.
Siempre espera la oportunidad para avanzar.
Signo de agua.